domingo, 31 de mayo de 2015

Aprendizaje autónomo

La siguiente entrada es un comentario general al ensayo titulado : “Aprendizaje autónomo: eje articulador de la educación virtual”, de: Esp. Jorge Hernán Sierra Pérez. Docente de Comunicación Social, Fundación Universitaria Católica del Norte.
El texto, más que ensayo es una especie de discurso de funcionario académico. La referencia explícita al ICFES de Colombia refuerza este punto; supone un auditorio –más que un lector- contextualizado en el medio educativo de aquel país.
El texto comienza con una apelación al “sentir” con frases que suenan bien como la del “ser humano como vida pensante”, pero no aportan al tema más que de modo lateral, en la posibilidad de “humanizar” los medios virtuales, entendido el humanizar como hacerlo amable, cálido. Queda sólo como un llamado a la buena voluntad de quienes intervienen en la educación virtual. No deja de ser curioso que el planteamiento inicial esté fundado en el tomismo católico del S XII-XIII.
Como texto académico es muy pobre. Realiza una sola cita y no es la fuente original. Menciona “otro estudio”, de la misma fuente, sin mayor referencia y sobre estas referencias apunta las competencias necesarias de los profesionistas de hoy, ninguna de las cuales son inherentes o exclusivas de la EV, ni ésta garantiza por sí el obtenerlas.
Me parece evidente que el interés del autor es el tema de las competencias, más que en aprendizaje autónomo (AA) y que los elementos que aporta sobre éste se diluyen en un confuso entremezclar de conceptos. Establece valores negativos en materia educativa e implícitamente los vincula con la EP -i.e. dependencia del tutor o maestro, memorización, repetición de conceptos-, que si bien se dan en este modelo, tampoco son inherentes a él.
Considero que la importancia de la EV es indiscutible y su papel en la sociedad cada vez más central, sin embargo, es necesario situarlo en su debida ubicación en el contexto educativo general, clarificar sus alcances y potencialidades, pero no desde la idealización de un recurso y un medio particular. Por ejemplo: al hablar de los beneficios para los estudiantes de EV, menciona: “inmediatez en la consecución de información y flexibilidad en cuanto a manejo de tiempos y espacios porque no están atados a horarios ni a desplazamientos físicos, pues la red permite una interacción en tiempo real (síncrona) y en diferido (asíncrona); además del acceso al campus virtual desde cualquier lugar que tenga conexión a internet. Aquí hay dos puntos: a) acceso a información y b) flexibilidad de tiempo y horarios. Sin duda, son elementos que abren posibilidades a muchas personas, pero por sí solos, o planteados dentro de un conjunto general y diverso, no dejan de ser peticiones de principio. La inmediatez del acceso a la información no es un beneficio en sí mismo y puede ser o es, incluso, más perjudicial que benéfico. Por la red circulan cantidades exorbitantes de información chatarra revestida de discurso científico y otro tanto de “refritos” y referencias “pirata” que engañan a millones de personas. Es justamente la inmediatez el mayor riesgo de dar por bueno algo sin fundamento. Incluso la ciencia, en los mayores niveles, está llena de ejemplos de plagios, trucos, datos falseados, etc. La EV se enfrenta así a un verdadero reto educativo que en este texto ni se atisba siquiera; al contrario, se da como un punto a favor sin discusión.
El otro tema, el de la flexibilidad. Si bien es cierto que ofrece ventajas enormes con respecto a la EP, también es cierto que tiene implicaciones y supone una serie de consideraciones previas que tampoco se apuntan siquiera. La flexibilidad de tiempos y horarios requiere ejercitarse en ciertas dinámicas o contar con ellas de antemano, por ejemplo, disciplina personal. En general, la EV exige más tiempo y dedicación del que normalmente se estima. Sobre todo si realmente emprende uno como estudiante la tarea de autoformarse. Un buen ejemplo es este texto. Uno puede limitarse a leerlo, comentarlo, hacer el mapa y compartirlo con los demás en la forma estipulada; puede, además acudir a las referencias, leerlas, compararlas y hacer sus respectivos mapas; puede también buscar la referencia mencionada en el texto –el estudio europeo– y revisarlo; comparar sus datos con los que apunta el autor y verificar que efectivamente corresponden a lo afirmado por éste o no, etc. Cada uno de esos pasos requiere una cantidad de tiempo que no puede ser prevista al apuntar tiempos aproximados para llevar a cabo una tarea. Sólo si en cada caso, en cada texto hiciéramos lo que he apuntado, estaríamos andando en la ruta del aprendizaje autónomo y del pensamiento superior. ¿Podemos hacerlo sólo porque contamos con conexión a internet; o porque tengamos mucha voluntad y ganas? Creo que no. El texto en cuestión me parece planteado desde un voluntarismo individualista para el cual todo está dado una vez que se tiene conexión a internet.
En general me perece un texto deficiente aunque se pueden entresacar algunas aportaciones perdidas entre lo demás. Por otra parte, el autor comete varios errores sintácticos y de estructura, y un error garrafal en el uso de una forma verbal ("sean" en lugar de "se han"; la primera del verbo ser y la segunda del verbo haber).





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